2600S: Un clon del Atari

Mudanzas. Ocasiones ideales para hacerse de algún que otro aparato destinado a la basura. Así fue como cayó en mis manos este clon de Atari Junior que yo mismo miré con desdén, hasta que vi, en una esquina de la chapa frontal, el texto “160 GAMES BUILT IN”. Ahí nomás, busqué una fuente apropiada y cable de antena para conectarlo a la tele y comprobar que funcionara.

Bobby Goes Home screenshot
Robertito en RF.

La primera impresión fue bastante pobre, por la mala calidad de la imagen. Claro que el modulador que traen estos aparatos debe ser infinitamente más berreta que el de un Atari original. Por lo demás, la consola funcionaba y pulsando el botón de reset (que ocupa el lugar del selector de canales) se podía ir pasando por cada uno de los «160» juegos incluidos.

Algo que me confundió en un comienzo fue que los juegos no parecían seguir una secuencia fija y que al mover el interruptor de dificultad izquierdo, la consola se colgaba. Entonces me di cuenta de que dicho interruptor estaba siendo utilizado para elegir entre dos bancos de juegos. En realidad, una posición permite acceder a la totalidad de los 128 juegos incorporados y la otra a los últimos 32 (128+32=160). Ya vemos cómo viene la mano…

Entre los juegos en sí, hay una mezcla de versiones truchas (con los mensajes de copyright borrados), modificados (como la imperdonable inclusión del «Tomboy» en lugar del clásico Pitfall!), y hasta algunos para el sistema PAL (la consola es NTSC). No son exactamente los juegos que yo habría elegido, pero hay bastantes como para encontrar unos cuantos entretenidos.

Mirando bajo la carcasa

La consola está construida sobre una plaqueta monocapa cuyas únicas inscripciones son: 2600S, LMT y AV-1, denominaciones que no arrojaron ningún resultado en la web. Toda la funcionalidad del Atari está implementada en un solo integrado. Completan la circuitería un contador de 7 bits, un integrado con 4 compuertas NAND y otro con 6 inversores; más una ROM de 512Kb (32 pines) que contiene los 128 juegos.

2600S_anverso
Anverso

El integrado principal es de 48 pines, aunque no es el mismo que el utilizado en los Atari “Unicorn”, ya que el pinout difiere. Su principal falencia es que carece de las líneas de entrada para paddles (y teclados), lo cual lo hace incompatible con clásicos como Breakout o Indy 500. Tampoco está presente la línea correspondiente al selector Color/BW (de hecho, el interruptor de la carcasa no está conectado a ninguna parte). Esto deja afuera a un puñado de juegos más, como el Star Raiders o Space Shuttle, que lo utilizan como un control adicional.

2600S_reverso
Reverso

Como punto a favor, la salida de video es provista mediante dos señales -Chroma y Luma- sin necesidad de armar una escalera de resistencias y combinarla con la señal de sincronismo como en los Atari auténticos. La salida de audio es monoaural.

Además de la ROM de 32 pines, la plaqueta prevé la posibilidad de instalar dos ROM de 28 pines, ya sea en lugar de la de 32 pines, o conjuntamente con ésta, en cuyo caso se podría aumentar la cantidad de juegos incluídos.

Circuitos adicionales

El contador, que se incrementa con cada pulsación del reset, produce los desplazamientos por la ROM en bloques de 4K y, junto con las compuertas NAND y los inversores aportan la lógica para alternar entre las dos ROM de 28 pines (en caso de estar presentes), y deshabilitar la ROM interna en caso de que haya un cartucho conectado en la ranura.

Siguiendo el trazado del selector de dificultad izquierdo, se puede ver que en la plaqueta está prevista su conexión para que funcione como tal, o como selector entre una ROM de 32 pines y dos ROM de 28 pines, actuando sobre sus patillas de OE (output enable). Esa configuración permite acceder a un total de 256 juegos de hasta 4K. En cuanto a la línea de dificultad izquierda en sí, puede quedar sin conectar (dificultad B) o con el puente J8 a tierra (dificultad A).

En el caso de este aparato, no se respetó ninguna de las configuraciones previstas: el selector está unido mediante un cable (azul) al uno de los inversores (cuya pista de entrada está cortada),  y lo único que hace es saltar a los últimos 32 bloques de 4K para simular la existencia de 32 juegos adicionales. Las patillas de entrada de ambos selectores de dificultad están unidas, en el IC principal, mediante exceso de estaño, de modo que ambos jugadores comparten la el estado del interruptor derecho. En mi opinión, es una verdadera lástima, ya que la posibilidad de equilibrar un partido entre jugadores con diferentes habilidades siempre me pareció un detalle bien pensado. Además, algunos juegos (me viene a la mente el Venture) usan combinaciones de ambos selectores para fijar el nivel de dificultad.

Correcciones y mejoras

El puente de cable para simular 32 juegos adicionales no justifica la pérdida del control de dificultad izquierdo. Llegado el caso, se podría usar el interruptor Color/BW para seleccionar entre distintos bancos de juegos. Así que lo primero que hice fue desoldar el puente de estaño entre las patillas del integrado principal, remover el cable azul y conectar el puente J59. De este modo, ámbos controles de dificultad funcionan tal como lo harían en un Atari auténtico. Basta probarlo con el «Rabbits» (versión trucha del Freeway): al atropellarnos en dificultad «B» (experto) volvemos a la vereda, mientras que si sólo nos hace retroceder unos pasos, está en dificultad «A» (principiante).

Circuito amplificador.
Circuito amplificador.

Hecha esta corrección simple, el siguiente paso fue dotar a la consola de una salida de video como la gente. Lo ideal habría sido sacar S-Video, aprovechando que el integrado nos da las señales necesarias, pero como el televisor que tenía a mano sólo aceptaba video compuesto, opté por esa variante.

Después de una prueba rápida, con un par telefónico y una ficha RCA, decidí desmontar toda la caja del modulador y la etapa anterior, donde se combinan el audio y el video. Usando los mismos componentes que había desoldado (1 x 2N3904, 1 x R2K2 y 1 x R3K3) monté un circuito de amplificación de video como el que ofrecen en Vintage Gaming and More, aprovechando las pistas que quedaron libres sobre la placa principal. El resultado habla por sí mismo:

Frogger screenshot
Frogger por salida compuesta.

La última modificación que se me ocurre, para convertir este aparato en una consola digna de admiración es reemplazar la ROM que trae de fábrica por una EPROM que contenga una mejor selección de juegos. Pero eso tendrá que esperar a que consiga una grabadora…

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